sábado, 3 de diciembre de 2011

Siempre estaré para ti.

Siempre estaré mientras tú me pienses
mientras tú me sientas,
mientras permitas que viva en tu universo
aunque me haya apartado del mundo.
Siempre estaré.
Cuando llores sin consuelo o rías a carcajadas
simplemente, porque soy parte de ti,
de tu memoria,
de todos aquellos momentos que fueron importantes para ambos, siempre estaré.
Mientras tú me lo permitas,
mientras permitas que mi manto de amor abrigue tus sueños, o la brisa de mis besos roce suavemente tus mejillas...
Siempre estaré para ti,
porque siempre estuviste en mí, porque tu sonrisa y tu mirar fueron el "te quiero" no pronunciado,
el alimento que me hacía vivir...
Siempre estaré, simplemente porque quiero estar,
porque siempre seremos uno, porque siempre seremos un todo
que sobrevive al tiempo, al espacio a la adversidad...
porque siempre seré un sentimiento que sobrevive al olvido....
porque te amo más que a mi vida,
siempre, siempre estaré para ti.

Soy, cuando...

Soy mi propia enemiga cuando cae la noche...
cuando  cubro mis sueños de desesperanza,
cuando  una pálida pena me viste de desencanto en noches sin retorno... 
Cuando  busco tu ausencia por rincones ya conocidos una y otra vez,
cuando  sangra de dolor mi alma,
cuando  quedo como ausente pronunciando tu nombre,
cuando  espero el amanecer despojándome de los trozos de vida que aún me quedan,
cuando  me abrazo a la soledad vestida de nostalgia mientras  llega la magia del olvido.

Gracias, amor.

"Gracias por tu savia, mi amor.
Gracias por la vida que me das con tus líneas...
Por los pensamientos lejanos
que se transforman en suaves besos,
en aire tibio al entumecido cuerpo.
Por los suspiros que son suave brisa
cuando a lo lejos en mí piensas
como en ti yo pienso.
Gracias por ser mi faro,
mostrarme el curso de mi vida.
Gracias por ser refulgente estrella
que indica mi norte,
y por ser mi cruz del sur
que indica entre nostalgias
que a ti siempre te busco en ellas.
Gracias por ser tú,
y por permitirme ser yo."