martes, 29 de mayo de 2012

¿Sombrilla o paraguas? Yo le llamo protector.


Me protejo del sol para que no queme mi piel.

Me protejo de la lluvia para que no moje mis cabellos.

Pero dime, ¿cómo me protejo del amor?

¿Dónde encuentro una sombrilla que le impida el paso a tus caricias, a tus besos, y a tus palabras dulces?

lunes, 21 de mayo de 2012

Es Ariza.

"Soy el destroza corazones,
el fruto de la infidelidad,
el corruptor de pasiones,
amante de la virilidad.

Soy el que se ríe del desamor,
hijo falso de Afrodita,
el grito del dolor traidor,
el llanto de las más bonitas.

Soy el amante del orgasmo,
la causa de la depresión,
eyaculador de espasmos,
el rey de la penetración.

Soy la escoria de maldiciones,
hacedor de sufrimiento ajeno,
dios de sexo y desviaciones,
partidor del amor en su seno.

Soy el destroza corazones,
creador de falsa ilusión,

embustero y ladrón de emociones,

el maldito de la tentación.

Soy la manzana de la discordia,
forjador de malos amores,
burlador de la misericordia,
de las mujeres, de las peores.

Soy la ira de las amantes
el lamento de ellas también,
la alevosa serpiente reptante,
la venenosa del Edén.
Soy el vástago de Lujuria,
fruto indigno de la pasión,
clímax triste de la tortura,
Inca de la pútrida seducción.

Soy el principio, soy el fin
el narcótico de lo erótico
un alma vacía de mohín
la soledad de un mundo gótico."

sábado, 19 de mayo de 2012

"¿Oyes eso? La canción más triste del mundo enmudece a la luna…
Los párpados se cierran para atrapar las últimas lágrimas de dolor al despertar .
Dulces notas para enamorar a la luna. Corazón plateado que encharca mis latidos y acompaña mi soledad. Mis blancas manos acunan las teclas del piano, como suaves plumas de pájaro herido. El olor de la noche se mezcla entre mis notas. ¿Cómo describir tanto dolor? Sólo la luna descubre mi alma, sólo mi amada de blanca mirada adorna mi piel y se refleja en el piano. Lloro mientras toco, grito mientras alzo la vista hacia ella y le dedico la canción más triste del mundo, la verdad más dura y la condena más dulce. Aquí me hallo cada noche, en la penumbra de un sol de plata, en la cálida pureza de un sueño de verano. Desolado, abatido y desesperado. Sólo la esperanza de cautivar a mi amante para nunca más sentir la pérdida, la causa de toda locura, el mal del enamorado, el mal del corazón hecho trizas. ¿Ves eso? Parece que la luna se acerca, alumbra mis teclas para bailar junto a mi. No quiero ni girarme, no quiero espantar la esperanza de algo tan bello, susurraré un “ te quiero” al viento, tal vez la noche me devuleva su mirada, tal vez la luna esté enamorada. Tal vez sea de mí." 




IRB.