domingo, 29 de enero de 2023

TRES.

Si pudiera detener el tiempo escogería un domingo.
Y si me dieran a elegir con quién compartirlo, sería contigo.

Podríamos caminar por la mañana, desayunar sin culpa, acariciarnos toda la tarde y hablar de esas cosas que les cuentas a tus amigos cuando crees que ya no hay tema de conversación y de repente te encuentras filosofando cuál René.

“Porque contigo la vida es tan fácil, amor.
Contigo el amor es tan fácil, mi vida.”

Porque contigo los días me saben a invierno, a lluvia, a viajes en carretera y a serenidad.
Porque, contigo, no importa si el café se enfría, y los atardeceres siempre duran un poquito más.
Porque contigo quiero los bailes sin ritmo ni canción, las carcajadas en el súper, los miedos contenidos y los amaneceres sin sol.
Porque nuestros son los sueños y el espacio que compartimos.
Porque, contigo, los lunes me saben a viernes y los sábados a domingo. Porque, si estamos aquí de nuevo creo que ha valido la pena todo el camino recorrido. Porque te amo y agradezco a la vida que elijas estar conmigo.

jueves, 29 de diciembre de 2022

DOS.

Creo que el miedo es impulso y parada en seco; que suena a las llantas quemándose con el asfalto, y al silencio que hacen los árboles cuando descansan; que huele a la acidez del sudor que recorre la frente y sabe a cuando empieza a salir el sol después de una noche muy larga.

Tú y yo tenemos miedo, nos lo hemos dicho varias veces, las mismas veces que hemos discutido por no comunicarnos bien, por no entendernos como quisiéramos, por no acompañarnos como deseamos y por no poder estar cuando el otro lo necesita. Pero es gracias a ello que creo que nuestro miedo no surge desde la incomodidad que genera el no querer estar sino desde la desesperación del no quererse ir.
Porque yo no me quiero ir.
Porque te creo cuando dices que no te quieres ir.

Entonces, aquí estamos, en medio de un auditorio a media luz, con una bola de espejos que rebotan en la cara de personas que repiten “nothing's gonna hurt you, baby. As long as you're with me, you'll be just fine”, como si la vida se nos fuera en ello. Porque así se siente el miedo cuando tienes quien te tome de la mano cuando cruzas una avenida concurrida o cuando caminas en la obscuridad.
Porque así me siento cuando te digo que tengo miedo y me ves a los ojos.
Porque así quiero hacerte sentir cuando me dices que tienes miedo y te abrazo.
Porque contigo puedo arrancar a toda velocidad o frenar de golpe, sentarme con los árboles a descansar, saborear el sudor de tu frente y esperar a que salga el sol después de una noche muy larga. Porque contigo el miedo no duele, pero me enseña a cuidar lo que tengo.
Porque tú y yo tenemos miedo, sabemos que tenemos miedo, y aun así… elegimos estar.

martes, 29 de noviembre de 2022

UNO.

Estamos aquí con la consigna de que esto no es un regreso; porque regresar significa “ir al lugar de donde se ha salido”, y yo creo que ninguno de los dos logró salir. Porque bien decía Benedetti: nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos; y es gracias a ello que hoy podemos estar aquí.

De regresar no quiero nada, ni lo bueno que tuvimos; porque en ese entonces era lo mejor que podíamos dar y hoy tenemos el doble para regalarnos. Porque el amor que antes me quemaba hoy es calidez cuando hace frío y menta fresca en el verano. Porque mi piel ya no ansía ser tocada por ti, sino que busca llegar al fondo y hacer conexiones nerviosas con tu alma. Porque las palabras que decimos ya no se tragan, sino que se paladean despacio hasta que son escuchadas.

De hacer algo nuevo, “tal vez”; te dije como si no sintiera la respuesta dilatándose en mi garganta. Porque me es muy difícil carearme con las hojas en blanco, aunque ya hayan tenido una historia. Porque me he dado tanto amor que a veces olvido cómo se siente compartir. Porque mi piel ya ha cicatrizado y no me gustaría arrancarme las escaras. Porque las palabras que nos decimos saben a promesas por cumplir.

Entonces, hoy estamos aquí con la consigna de que esto no es un regreso, sino un comienzo. Pero no de los que van desde cero, sino de aquellos que se toman como el inicio de un camino nuevo por recorrer.