sábado, 29 de enero de 2011

Duerme conmigo esta noche...

Ven, acuéstate, déjame saber que no es un sueño. Abrázame fuerte, tan fuerte que no pueda respirar.
Déjame sentirte, esta noche, quiero dormir a tu lado. Saber que estoy despierta, que esta pasando en realidad.


Duerme conmigo, siente mi leve palpitar, Bésame suavemente, envuélveme entre tu cuerpo, roza mi piel con tus dedos, escucha mi respirar.


Esta noche me gustaría que eso pasara, poder dormir contigo, escuchar tu respiración, sentir cada poro de tu piel. Quiero recostarme en tu pecho y escuchar tu corazón latir. 
Que mi cuerpo se llene de tu aroma, que tu calor me penetre hasta los huesos.

¡Duerme conmigo! anda, déjame soñar. Déjame besar centímetro a centímetro tu cuerpo demencial. ¡Duerme conmigo! anda, invítame a volar. Haz de esta noche una digna de recordar.
¡Duerme conmigo esta noche!, anda, veamos la luna brillar y hablemos con caricias de lo que sentimos por el otro.
¡Duerme conmigo esta noche!, anda, que puede que mañana no este aquí otra vez.
¡Duerme conmigo esta noche!, anda, que si no es ahora quizá ya no haya un después.

jueves, 27 de enero de 2011

Yo era el hombre de su vida.

" Yo era el hombre de su vida, y ella me vestía con ternura cuando me deshabitaba o me caía.
Forzaba a besos mi cerradura y anidaba en mis silencio.
Maquillaba cada ausencia, con el perdón que da la urgencia de beberse mi compañía, 
aunque fuese un caradura.

Yo era el hombre de su vida, y ahora solamente un amigo.
Que nada exijo, que sólo pido ser un quizás, un hasta pronto, pero nunca despedida.

Yo era el hombre de su vida, y ahora soy un jugador eterno que ve perdida la partida,
que ha perdido su amor, que ha perdido su sueño.

Yo era el hombre de su vida, y ahora solo soy recuerdos."
Ven, acuéstate en mi olvido para así nunca olvidarte para saber que no te has ido y en mi así retenerte.
Ven, deslizate en mi herida y curala con tus besos que la sensación se dé por vencida y hagan de mis labios presos.
Ven, acurrucate en mi sueño para que no despierte el olvido.

Ven, acuestate conmigo para que no me haga su dueño...
Que a la soledad tengo miedo a ser un hombre deshabitado amor... recuestame en tu cielo.
Ven, recuéstate a mi lado.