Cuando amanece se sienta cerca de la ventana en el suelo, y trata de olvidar; pero es muy difícil.
Abigail convierte el aire en mariposas, vuela con sus alas hasta los confines del alba y sólo regresa en las tardes junto a las tormentas. Y después intenta dormir, pero ella y la almohada no son buenas amigas, tampoco el cuarto o la cama. Abigail aún sueña con esa noche de espanto y tiene pesadillas y aprieta fuerte los ojos cuando las imágenes de los hombres que se le vienen encima; pero no siempre logra despertar. Ese hombre seguirá rondando en su cabeza a pesar de los años, a pesar del tiempo.
Y seguirá sintiéndose sucia, acorralada, débil. Seguirá teniendo miedo, a pesar de que él haya muerto.
domingo, 8 de julio de 2012
sábado, 7 de julio de 2012
Me escondí tras un labial carmín.
A veces, me dejo desnudar por otros. Algunos desnudan mis labios quitándoles el carmin color ‘estabilidad-seguridad’, otros aquella camisa que odio y tu amas.
Hoy me quitaron la poca seguridad que restaba en mi tras perder el carmín.
lunes, 2 de julio de 2012
Un día de estos me iré. Desplegaré mis alas y saldré volando; un día de estos.
"Partió un día por camino incierto. Se fue sin decir adiós… simplemente abrió las alas y se fue. Desde entonces me siento cada tarde al borde del abismo, en la esquina donde reposábamos las lluvias. Estoy tan sola que apenas puedo ver los atardeceres, y me estorban las nubes, y los vientos.
Cuando la noche llega no hago más, solo grito, bien fuerte, al vacío, a la nada que coseché durante todos los tiempos… grito bien fuerte, más no me escucho. Mi voz se pierde en los colores de las aves, en las plumas, en las alas, en las barcas con púas, y en la ensordecedora paz de las mariposas.
No soy sino una pizca salada en la cumbre de los sueños. Una molestia en alguna pupila. Una mentira bien dicha, y luego bien rota. Una promesa bien falsa, de esas que parten mientras tú regresas: sordo, mudo, ciego… pero con mi poema en la mano."
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