miércoles, 11 de abril de 2012

Rival.

Soy yo quien te gusta… mi mantra, mi frase zen, mi armadura… lo repito cada momento, en cada instante que se convierte en duelo y esa rival indignante me desafía, ¿que importa que me esfuerce en sonreír cuando esa amiga tan adorable te abraza?,
Soy yo quien te gusta, ¿que de raro tiene que tenga que admitir lo genial que es esa otra?
Soy yo quien te gusta, y si noto tu entusiasmo por otros lugares y otras personas y no puedo evitar morderme los labios… ¿que me preocupa? 
Soy yo quien te gusta..
Y sigo tus pasos sin decírtelo y permanezco vigilante sin admitirlo, es mi condena, reprimir mis desbocadas ganas de robarte, de coartar tu libertad, hacerte mi prisionero, gritarte en silencio cuanto te necesito… es mi agonía la ansiedad que me produce tocarte y por no ahogarte me ahogo a mí misma… es mi tortura que no pueda conformarme, que por mas que me prefieras, necesite dominarte, vencerte, poseerte todo entero.
Mírate. Contemplas mi cara feliz y no imaginas lo que me cuesta detener tras de mí la montaña de mis emociones, lo arduo de mantener el control y la cordura en esta mi locura de amarte.
¿Tendrás idea de que no me amedrentan los demás mortales? 
Mi rival soy yo, yo misma y el pasar de cada día, de cada instante con este secreto atrás de mis ojos: el temor de no poder derrotarle.