martes, 14 de mayo de 2013

Facebook.

Nosotros, acostados junto a la ventana, con la brisa húmeda rozandonos los cuerpos desnudos.

Mi cabeza en tu pecho, escuchando tu latir y tratando de seguir el ritmo de tu respiración.

Tus manos en mi cabello, desenredando cada uno de mis nudos, descendiendo por mi espalda y uniéndome cada vez más a ti.
Nosotros, en una noche fría, cálida, nublada, estrellada... Nosotros en el día, en la tarde, en la noche, en la madrugadas.
Nosotros, juntos. Juntos siempre.

viernes, 10 de mayo de 2013

No te deseo un feliz día; yo deseo que estés siempre conmigo para poder hacerte feliz.

Tú; que me cuidas, me enseñas, me muestras, me defines, me gritas, me susurras, me cantas, me das motivos, me ayudas.

Tú; que me guías, me corriges, me levantas, me apoyas, me nutres, me iluminas, me amas.
Tú; que me respetas, me dices, me repites, me sanas, me cuidas, me demuestras que la vida sigue y aún quedan razones por luchar.
Tú; que me gritas, me abrazas, me limpias las lágrimas y me calmas hasta razonar porque eso es una de mis virtudes.
Tú; que día con día me elevas con tus palabras de aliento y me demuestras que estás ahí, conmigo.

¡Y es que yo no sé qué haría sin ti!

Sin tu risa, sin tus palabras, sin tu cariño, sin tus regaños y tus lecciones diarias, sin tus locuras y tus momentos insoportables.

¡Y es que no sé cómo agradecerte por eso!
Por la vida y las razones para seguir, por el apoyo y todos esos jalones de cabello que me merezco.
Por cada locura, momento incómodo y pláticas nocturnas.
Por ser mi mejor amiga, mi verdugo, mi ángel, mi paz, mi calma y mis momentos de histeria.
Y lamento ser tan desobediente, imprudente y terca, pero también necesito equivocarme, para algún día llegar a ser tan maravillosa como tú y que mis hijos se sientan tan orgullosos de mí como yo lo estoy de ti.
Disculpa si a veces soy grosera, o impertinente, pero estoy creciendo y no veo las cosas como tú, y aunque sé que estoy mal, aún tengo ese impulso estúpido de ir a equivocarme... Y pese a todo eso, sé que tú estarás ahí, cuando te necesite y llegue con la cabeza abajo por haberte decepcionado.
Y esa es una de las cosas que más te agradezco.

Y no sólo hoy, sino siempre.

No tengo nada que pueda resumir lo infinitamente agradecida que estoy contigo, lo único que se le acerca es: Te amo, mamá.

domingo, 28 de abril de 2013

Te extraño.


Muero un poco, lentamente.
Cada vez que el viento es helado, y tu piel es incapaz de darme de calor. Cada vez que cierras los ojos y olvidas que aquí estoy.

Muero lentamente, porque hoy muy tarde descubrí, que aunque ya no pueda verte, mi vida no tiene sentido si no estás junto a mí.
Porque el viento se hace lento y me pesan los pies al caminar. Porque el mundo yace herido entre nubes de cristal.

Que soy fuerte, eso ya lo sé. No hace falta que te alejes y así me lo recuerdes cada vez.
Que cometí un error, también lo sé. No hace falta que tu silencio venga a decirme que me equivoqué.

Soy un poco torpe, mis dedos dejaron de bailar, si tu espalda hoy se cubre, ellos ya no tienen hogar.

Perdóname, hoy te grito, dame una oportunidad. No te pido que me ames, sé que nunca te he dejado de importar.
Sé que hay dolor, y tus pasos lloran al partir. Sé que hay mucho todavía, mucho que te tengo que decir.


No me pongas a prueba, que mucho he llorado ya. No me hieras si no piensas venirme a sanar.
Hoy te quiero, ¿cuánta sangre quieres más? Mírame cuando te digo que un muerto nunca te podrá amar, y si te sigues alejando, la muerte me vendrá a buscar.

Muero un poco, lentamente, si no estás.

Muero un poco, lentamente, si de mi vida te vas.


(http://redbrokenmoon.blogspot.mx/)